El 27 de julio de 2010 Simon Rogers publicó en The Guardian un artículo sobre la divulgación de registros de la guerra de Afganistán: se trataba de periodismo de datos en acción. “ Buscábamos que nuestro equipo de periodistas especializados obtenga grandes historias humanas a partir de la información – queríamos analizarla para obtener la imagen completa, para mostrar cómo sigue la guerra en realidad.” Se divulgaron así ataques “IED” (improvisado mecanismo de explosión), dónde sucedieron por región, y las víctimas registradas. La fuente de datos crudos, la materia prima de esa información era Wikileaks. El llamado final de la nota es a darle un sentido a esos datos, a la información sin procesar: ¿puede usted hacer algo con estos datos?
El pasado 28 de noviembre Wikileaks divulgó el primero de 251.287 documentos enviados por diplomáticos norteamericanos a Washington y 8.000 directivas del gobierno estadounidense transmitidas a sus embajadas. Del total, sólo el 6% de los documentos son “secretos”. De éstos, 4.330 llevan la consigna: “No comunicar a extranjeros”.
A partir de entonces se han sucedido ataques hackers al sitio de Wikileaks, tal como informa The Guardian a través de Dos (de las siglas en inglés Denial of Service, ataque a una red que causa que un servicio o recurso sea inaccesible a los usuarios legítimos; provoca la pérdida de la conectividad de la red por el consumo del ancho de banda de la red de la víctima o sobrecarga de los recursos computacionales del sistema de la víctima).
“Si el periodismo el primer borrador en crudo de la historia, entonces deberíamos comportarnos más como historiadores que investigan fuentes primarias”, afirma Roy Greenslade, al plantear la divulgación de los cables realizada por Wikileaks como un triunfo del periodismo de datos. Aclara que la difusión por sí misma de los datos no es un acto de periodismo, sino el inicio de un proceso periodístico que requiere además análisis y contextualización.
Desde el 28 de noviembre
muchas han sido las consecuencias. Desde los DoS planteados más arriba, la convocatoria de Anonymous a la operación Paperstorm en apoyo a Wikileaks, la multiplicación de las muestras de apoyo en distintas ciudades del mundo (ver convocatoria en este pirate pad), la multiplicación de mirrors de alojamiento de la página (aquí puede verse una lista de mirrors).
Así como el cuadrado, perfeccionado, no tiene esquinas, así como lo blando vence a lo duro, así como el ritmo en la caminata lo marca el más lento, una filtración (leak) es el índice de seguridad de la fortaleza. De eso se ocupa Wikileaks: de aquello que traspasa, que descubre los intersticios y logra salir venciendo todas las resistencias. De la mañana siguiente a la pesadilla del control total. Una planta que nace y agrieta la roca.
Veselka Medich
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